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Ocho consejos sobre el sueño infantil

Las siguientes ideas sobre el sueño se pueden aplicar a cualquier niño, independientemente de la edad. Estas ideas pueden mejorar no sólo el sueño del niño, sino también su estado de ánimo durante el día. Y, por supuesto, también ayudarán a mejorar tu propio sueño.

  1. Mantén un horario consistente para ir a dormir y despertarse todos los días, los siete días de la semana
    El reloj biológico de tu hijo tiene una gran influencia en sus despertares y somnolencia. Cuando estableces una hora concreta para ir a dormir y para despertarlo, es como si dieras cuerda a ese reloj para que funcione correctamente. Intenta ponerlo a dormir pronto. Los niños responden mejor cuando van a dormir pronto, y la mayoría duermen mejor y durante más tiempo.
  2. Intenta que haga siesta todos los días 
    Las siestas son importantes porque para un niño con energía le resulta difícil seguir todo el día sin un descanso intermedio. Un niño sin siestas a menudo se despierta alegre y progresivamente empeora su estado de ánimo, quejándose más o mostrando una hiperalerta a medida que pasa el día y que va perdiendo gas. Además, la duración y calidad de las siestas afectan al sueño nocturno, puesto que buenas siestas implican un mejor sueño nocturno.
  3. Ajusta el reloj biológico de tu hijo
    Aprovecha la biología natural de tu hijo, de manera que esté cansado cuando llegue el momento de acostarse. La oscuridad incrementa la generación de melatonina, la hormona corporal del sueño, y es como el botón biológico de “parar”. Puedes ayudar a conciliar el sueño de tu hijo con la hora de ir a dormir bajando la intensidad de las luces de tu casa una hora antes de acostarse.

    Exponer a tu hijo a la luz de la mañana es como pulsar el botón de “encendido”, aquel que dice “es el momento de levantarse y ser activo”. Así que ¡pon luz a tus mañanas!

  4. Desarrolla una rutina consistente para ir a dormir
    Las rutinas crean sentimientos de seguridad. Una rutina para ir a dormir consistente y pacífica permite a tu terremoto de hijo experimentar una transición entre el movimiento diurno y la tranquilidad necesaria para caer dormido. Una rutina específica para antes de dormir termina, de manera natural y simple, en la conciliación del sueño.

    Además, una rutina organizada te ayuda a coordinar las situaciones que deben ocurrir antes de ir a la cama: baño, pijama, cepillado de dientes, etc. Te permite funcionar como un piloto automático en el momento del día en que estás más cansada y eres menos creativa.

  5. Crea un entorno agradable para dormir
    Quizás no hayas reflexionado mucho sobre el sitio donde tu hijo duerme, pero éste puede ser una de las claves para un mejor sueño. Asegúrate de que el colchón es confortable, las mantas proporcionan suficiente calor, la temperatura ambiental es correcta, el pijama es agradable y la habitación es acogedora.
  6. Alimenta correctamente para mejorar el sueño
    La comida puede afectar el nivel de energía y la somnolencia. Los alimentos ricos en carbohidratos tienen un efecto calmante en el cuerpo, mientras que las comidas con alto contenido de proteínas o azúcares incrementan el estado de alerta, especialmente si se toman solas. Algunas ideas de bocaditos para comer antes de irse a la cama son: tostadas de pan completo con queso o mantequilla de cacahuete, cereales con plátanos, yogures o galletas bajas en azúcar.

    La deficiencia de vitaminas debida a una elección inadecuada de comidas poco sanas puede afectar la salud completa del niño, incluyendo su sueño. Intenta facilitar a tu hijo una variedad de comidas saludables cada día.

  7. Ayuda a tu hijo a estar sano y en forma
    Muchos niños no realizan suficiente actividad física durante el día. Ven demasiada televisión, lo que añadido a la falta de actividad y a nuestro tipo de vida sedentario, no ayudan a conseguir un buen sueño. Los niños que practican una variedad de ejercicio físico cada día se duermen más rápidamente, su sueño es mejor, dura más tiempo y se despiertan mucho más frescos. Evita la actividad física en la hora previa de irse a dormir, porque el ejercicio es estimulante y tiene un efecto de alerta. Así que, en lugar de saltar sobre la cama ¡tendría que estar durmiendo en ella!
  8. Enseña a tu hijo a relajarse y a dormir
    Muchos niños se van a la cama sin estar muy seguros de qué tienen que hacer cuando están allí. Seguir una rutina previa que les calme y favorezca cierta somnoliencia puede ayudarles. Un componente común de estos rituales es contar un cuento, y por muy buenas razones. Un niño que está escuchando a su padre o madre leer o explicar un cuento, tiende a permanecer inmóvil y concentrarse en la historia. Esta silenciosa quietud le permitirá adormecerse más fácilmente.

Comprométete a trabajar con estas ocho ideas y seguramente verás mejoras en el sueño de tu hijo y también en el tuyo.

Extraído del libro “The No-Cry Sleep Solution for Toddlers & Preschoolers”, de Elizabeth Pantley, con permiso de la autora.

 

¿Por qué los bebés amamantados lloran más?

Es normal que un bebé alimentado con leche materna sea más irritable y llore más que uno que toma biberón. Y las madres no deben preocuparse, afirma un estudio.

Según los expertos del Consejo de Investigación Médica (MRC) del Reino Unido en Cambridge, Inglaterra, esta irritabilidad es natural.

Y aunque los bebés que toman leche de fórmula parezcan más contentos y sea más fácil apaciguarlos, esto podría deberse a que están sobrealimentados.

La leche materna es lo mejor, subrayan los científicos en el estudio publicado en PLoS One, y las madres deben perseverar.

Los expertos en salud recomiendan que las madres alimenten a sus bebés exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida.

Muchas nuevas mamás se esfuerzan por amamantar a sus bebés, pero en los primeros meses o semanas desisten y cambian a la leche de fórmula.

La explicación más común de porqué dejaron de lactar es “mi bebé no queda satisfecho con leche materna solamente”.

Esta razón, dicen los científicos del MRC, refleja la percepción de que la inquietud o el llanto de su bebé es una señal negativa.

Pero agregan que esta irritabilidad en los bebés que lactan es normal y es la forma que tienen para comunicar sus necesidades a su madre.

Y no debe ser motivo de alarma.

Cansancio, no hambre

Por ejemplo, explican los investigadores, cierto llanto podría deberse al cansancio del niño y no a que está hambriento.

Y la razón por la cual los bebés que toman leche de fórmula parecen tan serenos podría deberse a que están sobrealimentados.

“Los bebés que toman biberón podrían parecer más contentos, pero las investigaciones muestran que estos infantes pueden estar sobrenutridos y ganar peso demasiado rápido”

Dr. Ken Ong

“Hay evidencia abrumadora que muestra que la lactancia es la forma más normal y más sana de nutrición infantil. Y nuestros hallazgos no lo contradicen”, afirma el firma el doctor Ken Ong, quien dirigió la investigación.

“Los bebés que toman biberón podrían parecer más contentos, pero las investigaciones muestran que estos infantes pueden estar sobrenutridos y ganar peso demasiado rápido”.

“Nuestros hallazgos son esencialmente similares a lo que encontramos en otras etapas de la vida: la gente a menudo siente que comer es reconfortante”, agrega el experto.

En el estudio del MRC, que involucró a 316 bebés de 3 meses de edad, se pidió a sus madres que comentaran sobre el temperamento de su infante y anotaran si lo habían alimentado con lactancia o biberón.

En total, 137 de los niños fueron alimentados exclusivamente con leche materna, 88 exclusivamente con biberón y 91 con una mezcla de leche de fórmula y leche materna.

Los resultados mostraron que los bebés que habían sido amamantados habían sido clasificados por su madre como “de temperamento más exigente” y tendían a llorar más.

Rosie Dodds, del National Childbrith Trust (Fondo Nacional de Partos y Nacimientos) del Reino Unido afirma que estas observaciones son muy útiles para los padres.

“Las madres y sus bebés podrían sentir que el inicio del amamantamiento es estresante y difícil en una sociedad donde dar el biberón es visto como la norma y la lactancia no es algo familiar para muchos padres”, afirma la experta.

“Sería interesante comparar esta situación con la de países donde casi todos los bebés son amamantados”.

Agrega que “a menudo escuchamos a madres que dicen que una vez que logran ‘agarrar la onda’, la lactancia se vuelve pan comido”.

Por su parte, el profesor Nick Wareham, director de la Unidad de Epidemiología del MRC, expresa que este estudio “nos ofrece información fascinante sobre las complejas y dinámicas señales entre una madre y su bebé”.

“El entendimiento de los factores que determinan la alimentación de un infante es un paso clave en el diseño de estrategias apropiadas que conduzcan a conductas sanas”.

 

BBC Salud

 

 Miércoles, 11 de enero de 2012
 

¿Hasta qué edad es adecuado alimentar al bebé sólo con leche materna?

Preguntas y respuestas en línea

P: ¿Hasta qué edad es adecuado alimentar al bebé sólo con leche materna?

R: Para que el crecimiento, el desarrollo y la salud sean óptimos, hay que alimentar a los lactantes exclusivamente con leche materna durante los seis primeros meses de vida. Por «lactancia materna exclusiva» se entiende no proporcionar al lactante ningún alimento ni bebida (ni siquiera agua) que no sea la leche materna. Se puede, no obstante, darle gotas o jarabes (vitaminas, minerales y medicamentos). La leche materna es el alimento idóneo para el crecimiento y el desarrollo sano del bebé; además, la lactancia materna forma parte del proceso reproductivo, y tiene importantes repercusiones para la salud de las madres.

La OMS recomienda que a los seis meses (180 días) se empiece a dar a los lactantes alimentos complementarios, además de leche materna: 2-3 veces al día entre los 6 y 8 meses de edad, y 3 veces al día más un refrigerio nutritivo de los 9 a los 11 meses. Entre los 12 y los 24 meses, deben dárseles tres comidas y pueden ofrecérsele otros dos refrigerios nutritivos, si lo desean. Los alimentos deben ser adecuados, es decir, que proporcionen suficiente energía, proteínas y micronutrientes para cubrir las necesidades nutricionales del niño en crecimiento. Los alimentos deben prepararse y administrarse de forma higiénica para evitar al máximo el riesgo de contaminación. Alimentar a un niño pequeño requiere una atención activa y estimulación para animarlo a comer.

La transición desde la lactancia materna exclusiva hasta el consumo de los alimentos de la familia es un periodo delicado. Es la época en la que muchos niños pequeños comienzan a padecer problemas de nutrición, lo que contribuye sobremanera a la elevada prevalencia de la malnutrición entre los niños menores de cinco años en todo el mundo. Es fundamental, pues, que los niños pequeños reciban alimentos complementarios apropiados, suficientes y seguros para que el paso de la lactancia a la alimentación familiar se produzca sin problemas.

Cantidades de alimentos que deben ofrecerse:

Edad Textura Frecuencia Cantidad en cada comida
Desde los seis meses Papillas blandas, verduras, carne, fruta bien trituradas Dos veces al día, además de tomas de pecho frecuentes 2-3 cucharadas
7-8 meses Alimentos triturados Tres veces al día, además de tomas de pecho frecuentes Aumento gradual hasta 2/3 de una taza de 250 ml en cada comida
9-11 meses Alimentos triturados o cortados en trozos pequeños, y alimentos que el bebé pueda agarrar Tres comidas más un refrigerio entre comidas, además de tomas de pecho ¾ de una taza de 250 ml
12-24 meses Alimentos de la familia, cortados o triturados en caso necesario Tres comidas más dos refrigerios entre comidas, además de tomas de pecho Una taza de 250 ml llena

Enlaces conexos

 

¿Tendré suficiente leche?

Todas las madres sanas deben tener suficiente leche materna, pero estar muy  tranquila te ayudará a producir más leche, así que disfruta tu bebé y tu lactancia; las mamás deberán recurrir a médicos que las apoyen con la lactancia y sólo preguntar sobre este tema a personas calificadas y actualizadas, pues en el tema de lactancia también hay avances. 

 

Lo que debo revisar para saber si tengo suficiente leche materna:

1.     Al quinto día el bebé debe mojar de 5 a 8 pañales en 24 horas.

2.     Después del cuarto día hasta el mes y medio aproximadamente el bebé evacuará por lo menos dos veces al día.

3.     La primera semana el bebé puede perder hasta 7% de su peso.

4.     Después de la primera semana y hasta los tres meses el bebé debe aumentar por lo menos 150 gramos por semana, contando a partir de su peso más bajo (después de 10 días de nacido).

5.     El bebé debe lactar un promedio de 8 a 12 veces en 24 horas.

6.     Los bebés recién nacidos y en el hospital pueden lactar hasta cada hora o antes; esta conducta puede durar hasta 6 horas por día.

7.     Un bebé saludable tiene buen semblante, estará alerto y activo.

 

Antes de dar a tu bebé suplementos con suero o fórmula:

1.      Revisa que esté mojando 6 pañales en un día.

2.      Asegúrate de que esté tomando por lo menos 8 veces en un día.

3.      Incrementa el número de tomas por día (una o más tomas).

4.      Cerciórate de que el bebé esté succionando bien.

5.      Cambia de pecho varias veces en una toma para mantener al bebé dormilón estimulado y un lujo de leche más abundante.

6.      Hazte compresiones como si te sacaras la leche mientras tu bebé come.

7.      Si tu bebé no aumenta de peso, dale de un solo pecho por toma para espesar tu leche.

8.      Cuando tu bebé está en crecimiento necesita lactar más seguido.

9.      Asegúrate de descansar y tomar suficientes líquidos y una dieta balanceada.

10.   Si debes suplementar lo puedes hacer con tu propia leche usando un buen extractor.

11.   Toma algún suplemento o medicamento que indique tu médico.

12.   Para que el bebé no se acostumbre al biberón puedes usar una cuchara, jeringa, gotero o suplementador con sonda para alimentarlo.

 

Claudia Polina de García, Consultora de Lactancia y Educadora Perinatal

(tomado del artículo La Guía Práctica del Bebé y la Lactancia)

 

Nuevas Estadísticas Sobre la Lactancia Materna

Recientemente breastfeeding.com y thebump.com (dos páginas de Internet dedicadas a brindar información a las madres sobre el embarazo, el parto, la lactancia materna y la crianza de los hijos) revelaron algunas estadísticas muy interesantes sobre la lactancia materna.  Para obtener esta información, thebump.com realizó encuestas en su página de Internet y obtuvo información de más de 10,000 mujeres.

Los resultados fueron fascinantes. Por ejemplo:

  • 54% de las madres que participaron en la encuesta reportaron que ellas creían que las mamás son presionadas para dejar de amamantar antes de lo que ellas quieren. Interesantemente, sólo el 46% de las mujeres en general (madres o no madres) creían lo mismo.
  • 30% de las mujeres sin hijos que contestaron la encuesta creían que se ponía mucha presión a las madres para amamantar a sus hijos. Asimismo, el 22% de las mujeres sin hijos opinaban que el mejor momento para dejar de amamantar era de 6 meses o menos.
  • 64% de las madres se sienten apenadas por amamantar en público, sin embargo sólo el 23% se rehúsa a amamantar en público bajo ninguna circunstancia.
  • 57% de las mujeres sin hijos reportan que se sienten incómodas al ver a una mamá amamantar en público. 20% de las mujeres sin hijos respondieron: “¡Ewww, en privado por favor!.
  • Las madres se sentían más cómodas que las mujeres sin hijos al ver a mujeres lactar en público; sin embargo, apenas el 25% de las madres seguían teniendo problemas al amamantar en público.
  • Más del 20% de las mujeres sin hijos opinaban que la fórmula puede mantener al bebé tan sano como la leche materna, 18% de las madres tenían la misma creencia.
  • 56% de las madres primerizas informaron que habían tenido dificultades al amamantar, mientras que sólo el 40% de las madres con más de un hijo comentaron haber tenido problemas.
  • 91% de las nuevas mamás que tuvieron problemas para amamantar buscaron ayuda de una consultora de lactancia.

 

Muchos de estos resultados parecen razonables. Naturalmente, las mujeres que no tienen hijos podrían mantener opiniones sobre el ser madre que vayan en la dirección opuesta a lo que muchas mamás creen o experimentan. Una muy positiva estadística indicó que un porcentaje similar de mujeres sin hijos (80%) y mamás (82%) creen que “el pecho es mejor”.

 

El Apego Materno Post Parto

El apego materno es el contacto físico entre el recién nacido y la madre inmediatamente después del nacimiento. A pesar de que hoy en día se ha perdido esta costumbre debido a las prácticas de rutina hospitalaria, las madres lo están pidiendo con mucho entusiasmo de nuevo. Tocar, abrazar y en muchos de los casos hasta alimentar a su bebe por primera vez, inmediatamente después del parto se convierte ahora en una elección de la madre, cuando en realidad es un derecho que debiera ser reclamado por vía médica, de la clínica u hospital.  Una madre bien informada tiene las herramientas para elegir un médico que ofrezca y respecte el deseo de no-separación de su hijo(a); sólo así se podrá de revivir esta costumbre ancestral.

Apego Materno

Muchas prácticas de rutina hospitalaria se están dejando de hacer gracias a las investigaciones que promueven el parto humanizado. Un ejemplo es el lavado gástrico, procedimiento invasivo y doloroso para el bebé que, además de estresar al  recién nacido, se ha comprobado innecesario; afortunadamente se esta dejando de hacer. La mamá  que desea estar con su bebé después  del parto deberá solicitarle a su medico (ginecólogo y anestesiólogo) con anticipación que no le administren sedantes que rutinariamente se le dan  a las madres después de un parto. Vivir la técnica del apego se convierte en el mejor comienzo para la vida  de un bebé  que nace asustado por no entender lo que pasa. La cantidad de medicamentos como la anestesia que le hayan llegado al bebé durante el parto podrá influir en el  tiempo que le tome para encontrar el pecho por primera vez.  Entre menos medicamentos  se administren a la madre durante el parto, mejor será la respuesta, el deseo y la colaboración  del recién nacido y de la madre durante este evento.

 

Debido que las hormonas del “enamoramiento “, como la oxitocina, se encuentran tan elevadas  tanto en la madre como en el bebé varias horas después del parto, es el mejor momento para el encuentro entre ambos.  Si el padre está presente, también se beneficia.  Las hormonas involucran a la oxitocina, la hormona del amor; las endorfinas, hormonas del placer y de la trascendencia; las hormonas epinefrina y norepinefrina, hormonas de la excitación y la prolactina, hormona de la maternidad; estos sistemas son comunes en todos los mamíferos y se originan en nuestro cerebro medio o mamífero, también conocido como sistema límbico.  El aumento en los niveles de oxitocina puede estimular tanto el apego entre la madre y el niño, como las contracciones del músculo uterino para evitar hemorragias.  Una madre puede mantener la temperatura corporal de su bebé con el mismo éxito que los más sofisticados aparatos de calor que la tecnología actual ha diseñado para este propósito. Cuando el bebé es puesto sobre el abdomen de su madre, el contacto piel a piel tiene efectos calmantes y de confort para el bebé.  Se ha comprobado que el ritmo cardiaco así como la temperatura del bebé se regula casi de inmediato al encontrarse con  su madre. Esto se debe a varios factores; uno de ellos es  que la madre se convierte en una especie de “incubadora”  o calentador porque le aumenta la temperatura de su cuerpo protegiendo al bebé del frío. Este comportamiento suple  a  la rutina hospitalaria  de la incubadora, procedimiento con una duración de 2 a 6 horas o el  tiempo que le tome al bebé calentarse en dicho aparato, donde se encontrará  asilado y alejado de su madre.

 

Otro factor de importancia a considerar para favorecer la práctica del apego es el que al encontrarse con el amor y calido abrazo de su madre al bebé le disminuyen las hormonas del estrés presentes en el postparto, para alcanzar una mejor y más coordinada respiración así como la búsqueda del seno materno. Una manera de  comprender ésto es acordándonos como nuestra respiración  se restringe o se suprime cuando estamos nerviosos o estresados.

 

Estos hallazgos sugieren que la atención que se presta a la madre y al bebé durante el periodo perinatal debe ser revisada a fondo. A todos los padres de niños sanos se les debe de ofrecer contacto temprano con su bebé y la oportunidad de conocerlo antes de que se le limpie, se le aplique vitamina K y gotas oftálmicas. Además de la lactancia materna exclusiva, se debe promover el alojamiento conjunto para todas las madres, durante su corto periodo de estancia  en el hospital para favorecer la lactancia del calostro. Adicionalmente, es necesario incluir a los padres en eltrabajo de parto y postparto; el apoyo continuo está asociado con una mejor recuperación obstétrica.

 

Es sumamente importante escoger muy bien al Pediatra que estará a cargo de tu bebé.  La elección debe ser libre y  no estar influenciada por el Ginecólogo.  Se debe agendar una cita  prenatal (antes del parto) con varios Pediatras y  entrevistarlos para saber su  experiencia, apoyo con la lactancia  y si está capacitado para realizar adecuadamente  la técnica del apego materno durante el parto o en algunos casos hasta después de una cesárea necesaria. Aunque el Ginecólogo no es quien realiza el apego, sería conveniente compartirle tu deseo por hacerlo  ya que este proceso es una práctica desconocida para muchos profesionales de la salud.

 

Por: Claudia Polina de García, Educadora Perinatal Lamaze y Consultora de Lactancia Certificada


 

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